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El mundo postpandemia: hacia una recuperación verde
2020-06-26

Un grupo de expertos en salud de N.U publicó un manifiesto con los pasos a seguir para salir, de un modo saludable y sostenible, de la pandemia.



1. Proteger y preservar la fuente de la salud humana: la naturaleza.

El agua, el aire y los alimentos limpios son la base de las sociedades saludables. Las prácticas humanas que van en contra del medioambiente, como la deforestación, el consumo de vida silvestre y prácticas agrícolas contaminantes, boicotean la relación entre la naturaleza y la vida humana.


2. Invertir en servicios esenciales, desde agua y saneamiento hasta energía limpia en instalaciones sanitarias.

El COVID-19 puso al descubierto las carencias de los servicios más básicos en el mundo. Por ejemplo, el agua potable es un factor clave para evitar el contagio de este virus.

“Los riesgos ambientales y laborales evitables causan aproximadamente una cuarta parte de las muertes en el mundo. La inversión en entornos más saludables para la protección de la salud, la regulación ambiental y la garantía de que los sistemas de salud sean resistentes al clima son barreras esenciales contra futuros desastres y ofrecen algunos de los mejores beneficios para la sociedad”, explican los expertos en el manifiesto publicado por la ONU.


3. Asegurar una transición energética rápida y saludable.

“Más del 90% de las personas respiran aire con niveles de contaminación que exceden los valores de referencia de calidad del mismo”, sostienen, al tiempo que detallan que las fuentes de energía renovable y su almacenamiento continúan bajando de precio, lo que las hace más competitivas. Estamos ante una gran oportunidad para apostar a este tipo de infraestructura energética.


4. Promover sistemas alimentarios saludables y sostenibles.

Naciones Unidas advierte sobre la necesidad de promover dietas saludables, nutritivas y sostenibles, todas ellas marcadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), para poder salvar millones de vidas y reducir el riesgo de enfermedades, así como también de emisiones de gases de efecto invernadero. 


5. Construir ciudades saludables y habitables.

“Más de la mitad de la población mundial ahora vive en ciudades que son responsables de más del 60% de la actividad económica y de las emisiones de gases de efecto invernadero”, explican desde la Organización. Es fundamental que las grandes urbes inviertan en infraestructura que permita, a partir de las lecciones que nos deja el COVID-19, peatonalizar calles y expandir ciclovías con el objetivo de asegurar la distancia física entre las personas. 


6. Dejar de usar el dinero público para financiar la contaminación

“A nivel mundial, se gastan cada año aproximadamente 400.000 millones de dólares de los contribuyentes para subsidiar directamente los combustibles fósiles”, sostienen. Los efectos de esta industria, explican, se traducen en daños a la salud y al medioambiente.



(fuente: ONU)