En Fundación Criteria, entendemos que la seguridad ambiental es la piedra angular de la estabilidad de las naciones. Hoy, en 2026, nos enfrentamos a un desafío global que impacta directamente en nuestra región: la acelerada retracción de los glaciares y su impacto en el ciclo del agua dulce.
A diez años de nuestra histórica expedición al Polo Norte, el mensaje de aquel entonces resuena con más urgencia que nunca. Lo que sucede en los polos no es un evento aislado; es el termómetro de lo que ocurre en nuestras propias montañas y ecosistemas.
Los glaciares no son solo paisajes majestuosos; actúan como reguladores hídricos fundamentales. En períodos de sequía, son la fuente que mantiene el caudal de nuestros ríos, garantizando el suministro de agua para consumo humano, agricultura y generación de energía.
Sin embargo, los datos actuales muestran una tendencia preocupante:
Aceleración del deshielo: Los glaciares de los Andes Centrales continúan perdiendo masa a un ritmo sostenido, lo que afecta la disponibilidad de agua en las cuencas cuyanas y patagónicas.
Impacto en la biodiversidad: La alteración de las temperaturas del agua impacta en las especies locales, rompiendo el equilibrio de ecosistemas milenarios.
Seguridad Humana: La escasez hídrica genera tensiones sociales y económicas, recordándonos que la crisis climática es, ante todo, una crisis de seguridad.
Nuestra misión en el Ártico en 2016 tuvo como fin recolectar datos científicos para comparar la contaminación y el deshielo entre los polos. Hoy, ese conocimiento nos sirve para comprender que la preservación de los recursos naturales en Argentina es parte de una estrategia de defensa de nuestro futuro.
La protección de los glaciares y la gestión sostenible de las cuencas hídricas no son solo metas ambientales, sino compromisos éticos con las próximas generaciones.
La concientización es el primer paso, pero la acción es el único camino. Desde Fundación Criteria promovemos:
Políticas de monitoreo: Fortalecer el inventario nacional de glaciares.
Educación ambiental: Fomentar el uso responsable del agua en todos los niveles de la sociedad.
Cooperación institucional: Trabajar junto a organismos científicos para mitigar los efectos del cambio climático en nuestras reservas de agua.
Cuidar nuestros glaciares es proteger nuestra soberanía hídrica. La "casa común" que nos llamó a proteger el Papa Francisco nos exige hoy más que nunca una responsabilidad activa y compartida.