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Arquitectura verde
2021-05-20



Cuando pensamos que el 45% de la energía que consumimos como humanidad está destinada a la producción y mantenimiento de los edificios, brota un deseo genuino de reflexionar sobre la sustentabilidad en la arquitectura. En entender que cada mejora, progreso, y descubrimiento hacia la eficiencia en la construcción, no es solo un beneficio para el edificio o diseño en cuestión sino la oportunidad de ir aprendiendo, compartiendo y replicando estas propuesta en la gran cantidad de edificios que se producen día a día.

 


Por otro lado, cuando se piensa en el uso eficiente de los recursos, contamos con grandes avances tecnológicos para medir y administrar estos recursos. Como el avance en las energía renovables o en la medición y control en el funcionamiento de las construcciones. Pero un factor que es el más importante para determinar la sustentabilidad de los edificios está vinculado con aplicar el sentido común, y aprender del contexto, para que, la arquitectura también está condicionada por el usuario y las condiciones climáticas.

 


En estos meses está avanzando la construcción de un hotel en Cachi, Salta. Una excelente oportunidad para desarrollar la empatía constructiva. Un hotel construido con Adobe. Además de otras estrategias, como usar el agua de lluvia, aprovechar el agua de las acequias y las energías renovables, muy propias para este lugar donde la radiación solar es basta durante todos los meses del año, queremos hacer una mención especial en la elección de este mampuesto para la construcción de las paredes.

 


Cachi tiene un clima de amplitud térmica sobre todo en invierno, de día puede haber unos 20 grados y a la noche descender a menos de 0 grados. El adobe, mampuesto de tierra, tiene mucha masa térmica, es un material muy denso por lo que tiene la propiedad de acumular la energía que recibe y distribuirla en un lapso determinado de tiempo. Así que como primera elección, este material permite acumular ese calor durante el día y distribuir esa energía mejor durante la noche. Algo parecido, pero opuesto sucede en verano evitando sobrecalentamientos internos. Por otro lado, la fabricación de adobes se hizo con la misma tierra que extrajimos para hacer las bases del hotel. Por lo que no hubo costos en materia prima ni huella de carbono en el transporte de esta materia prima, otro beneficio de esta elección. También, el adobe, fue fabricado por gente del lugar, que conoce la técnica. Una de las premisas de la sustentabilidad es desarrollar la mano de obra local, generando arraigo de familias originarias y brindando fuentes de trabajo a la región. En este caso, como se necesitaban muchos adobes para la capacidad de fabricación de la zona, decidiéndose empezar a hacer los adobes seis meses antes de la obra. Por último, las construcciones con adobe generan espacios libres de productos que puedan tener químicos y emisiones que generen un perjuicio a la salubridad de los usuarios, ventajas de usar materiales naturales.

 


Por estas cuestiones, se considera que en este clima, construir con tierra genera beneficios amplios: Economía de recursos, eficiencia energética, calidad espacial interior y desarrollo regional. Creemos que puede ser un ejemplo donde avanzar y evolucionar, es aprovechar las últimas tecnologías, y también es aprender de nuestros antepasados. Es estar alerta a las tendencias y teorías mundiales sobre desarrollo y también es empatizar con las características del contexto y entender la importancia de la gente como principio y fin de la sustentabilidad.

 

Arquitecto Guillermo Durán

habitarsustentable.com