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Fracking Design, una vuelta de tuerca para la reutilización de los residuos de Vaca Muerta
2020-08-31

La iniciativa de tres hermanas: reformular el emprendimiento de indumentaria que tenían para apostar al medioambiente.



Fracking Design es el resultado de la convicción y pasión de tres hermanas, Carla, Mora y Ornella Basilotta, amantes del diseño y la moda que decidieron sumar a su trabajo un factor  clave: la protección del medioambiente. El proyecto que encararon también es producto de un cambio: siendo jóvenes, apostaron a la industria de la indumentaria, con la marca Basilotta. Tras diez años en el mercado, ya con hijos y en otra etapa de sus vidas, decidieron reformula su emprendimiento comercial y lanzarse con una marca de triple impacto. “Empezamos a investigar y decidimos inscribimos en un posgrado de Desarrollo Sustentable y Medioambiente. Así fue como volcamos toda la experiencia de producción y diseño en esta marca, que comenzó en 2018”, describe Ornella, al tiempo que relata que, con esta apuesta, también buscaron transmitirles otro mensaje a sus hijos a la hora de educarlos. 


No fue una decisión fácil de tomar. Ornella ya estaba involucrada, mentalmente, en la moda sustentable. Sin embargo, esta suponía costos más elevados. Comenzaron de a poco, con el lanzamiento de una cápsula dentro de la firma. “En ese contexto, viajé a Neuquén para contactar a una hilandería que trabajara con mohair de la Patagonia. Al llegar, el proyecto se frustró”, relata la emprendedora. Ornella nunca antes había estado en esa provincia y aprovechó el tiempo para conocer cómo trabajaban las plantas tratadoras de residuos petroleros: “En un momento vi un montón de bolsones juntos, eran big bags plásticas que contenían la arena utilizada para la actividad del fracking (extracción de petróleo y gas no convencional). Durante la visita, me contaron que esa arena se tritura y se quema. La realidad es que yo ahí vi un textil, no un residuo. Así que, inmediatamente, surgió la idea de recuperar esos residuos”.


Al regresar a Buenos Aires, Ornella compartió la idea con sus hermanas y comenzaron a investigar el tema. “Con el primer bolsón, surge la idea una línea de marroquinería con Basilotta. Pero la realidad es que a este proyecto le dedicamos tanta pasión y ganas que se comió la marca. Fue un proceso de cambio. La gente pensaba que estábamos locas. Fue una corazonada que nos despertó la pasión de emprender que, quizá, habíamos perdido. Nos enamoramos de eso”, cuenta. 


Un dato: Fracking Design no solo apuesta a revolucionar el mercado, sino que tiene como principal propósito mitigar la huella de carbón que genera la industria petrolera. “Ellos no reciclan el material que nosotras utilizamos, lo descartan. Son más de 26.000 bolsones por pozo explotado, que van a una tratadora de residuos: se trituran y se queman o se usan como relleno sanitario”, explica Ornella. 


En ese camino, también comprendieron que la industria de la moda era tan contaminante como la del petróleo. Esto las llevó a incursionar en la búsqueda de un producto de triple impacto: ambiental, social y económico. “Por ejemplo, para buscar mitigar la informalidad que hay en la moda, apostamos a fomentar el trabajo justo y la inclusión. A mí me gusta contar mi historia, porque entiendo que hice un cambio que se puede contagiar. La moda sustentable no es cara, es justa”, concluye Ornella, quien también detalla que con sus hermanas apuestan siempre a la economía nacional y que la idea que persiguen en los productos que fabrican es que sean atemporales y no tengan género, de manera de promover el consumo responsable. 


“Con la pandemia, mucha gente se acercó a productos como el nuestro y se empezaron a visibilizar algunas problemáticas que afectan al medioambiente. A quienes no lo visualicen, me gusta atraerlos desde el diseño. Es una forma de llegar”, explica, al tiempo que confiesa que, si bien la cadena de valor es más cara por el costo que tiene recuperar y reciclar, los productos de Fracking Design les abrieron otras puertas como, por ejemplo, los clientes corporativos. “Hoy, para mí, es una filosofía de vida que también he contagiado a mi marido y a mis hijos. Quizá no sea tan importante, pero, por ejemplo, antes de comenzar las clases buscamos cuadernos más amigables con el medioambiente. Somos miles haciendo algo que tiene un impacto muy positivo en nuestro entorno”, finaliza la emprendedora. 



Imagen: Gentileza Fracking Design