Facebook


Tiempo de descuento: momento de tomar acción
2021-04-14

Por D.I. Jimena Seoane



Gobiernos de todo el mundo han acordado y puesto en acción los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), de modo de afrontar el enorme reto que nuestro planeta tiene por delante a nivel económico, social y ambiental. No obstante, si bien los gobiernos son responsables de incorporar los ODS en la agenda de cada país, la implementación y el verdadero cambio que nuestro planeta requiere, necesita de la sinergia consecuente de la participación de la sociedad civil, y principalmente del sector privado empresarial.


El sector privado es un verdadero gestor de cambio, tanto desde el ámbito empresarial y de estrategia de negocio, ya que son agentes claves de desarrollo y generadores de riqueza; como también desde el importante papel que juegan en la vida de las personas, ya que no debemos dejar de lado, que la mayoría de la población pasa un equivalente a 8 años de su vida laboral, vinculado a las mismas. En consecuencia, es primordial que estas adopten una estrategia de negocios sostenible, que también incluya y aporte a la calidad de vida de quienes la conforman y su comunidad.


Las empresas tienen la responsabilidad de generar impactos positivos que modifiquen la forma de hacer negocios y mejoren el bienestar de la sociedad, pero principalmente es la acción del sector privado que también permitirá que su población conformante, se “empape” de esta nueva visión, la adopte transmitiéndola hacia su comunidad más cercana. Es tan importante el rol de las empresas, que se transforman en el agente multiplicador que este movimiento mundial necesita para alcanzar los objetivos establecidos para el 2030.


Durante estos años, desde la definición de los ODS en el 2015, ha habido un compromiso global y acompañamiento de las organizaciones, con propuestas, planes de acción, desarrollo de herramientas de ejecución y acercamiento de las empresas con los ODS. 


Sin embargo a nivel local aún falta camino por recorrer, muchas empresas han iniciado su compromiso con la sostenibilidad a través de departamentos dedicados exclusivamente en esta materia, pero para lograr el impacto de escala que la situación actual requiere, es clave la capacitación de todas las personas que forman parte, para que la puesta en acción sea integral de toda la actividad de la empresa, y que las acciones sean empujadas, proyectadas y accionadas por la totalidad de los colaboradores de la organización.  En la actualidad el sector privado se enfrenta a un gran desafío, que es el de abandonar la antigua concepción de desarrollo económico, para abrazar una perspectiva, que lejos de ser utópica, es totalmente real, posible y urgentemente necesaria.  


La pandemia y la consecuente cuarentena global expusieron el impacto ambiental de nuestra actividad, pero aún más, la gran brecha social,  la fragilidad y desigualdad de las comunidades; tanto desde el acceso a los recursos básicos, como también  de su desarrollo económico. La pandemia no debe ser una excusa para no poder llevar a cabo este cambio, sino que nos debe empujar para realizar mayores esfuerzos, y sobre todo, debe ser un ejemplo para el sector privado, permitiéndole comprender de modo integral la sostenibilidad y el vital impacto social de nuestras actividades económicas. Es necesario poner en valor la producción, comercialización y consumo sostenible dejando atrás paradigmas que solo lo etiquetan como un mero costo.

 En otras palabras, comprender la sostenibilidad más allá de la tangibilidad de la actividad privada y entender la responsabilidad que todos tenemos tanto de nuestras decisiones como de nuestras acciones, no solo con foco en el presente, sino también, con la mirada puesta y proyectada hacia el futuro. 


La situación crítica global no debe paralizarnos, sino que nos debe empoderar hacia un camino de compromiso, de trabajo en conjunto, de concientización y principalmente de toma de acción, para lograr desarrollo económico con equilibrio ambiental y social. Aún, en la actualidad,  la gran mayoría de las empresas asocian la sostenibilidad con la frase “Pensar Verde”, y lo que les propongo es que no solo pensemos sino que pongámonos manos a la obra y sobre todo que no sea solo verde, sino en todos los colores, impactemos positivamente de modo integral.



Por D.I.  Jimena Seoane