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Medioambiente: Qué debemos cambiar y cuánto tiempo tenemos para salvar al planeta
2020-06-06

En la agenda 2020 se definió una meta en el marco del Acuerdo de París: no superar los dos grados de temperatura de la tierra.



“La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera nunca había alcanzado las 300 partes por millón. ¿Qué sucedió? A partir de 1950, superó las 400. Por la quema de combustibles fósiles, logramos incrementar esa concentración natural que ya tenía la atmósfera”, explicó el licenciado José Antonio David, director de Pulso Sostenible, durante el último webinar organizado por la Fundación Criteria y la Universidad del CEMA.


El evento, titulado “Cambio climático, una mirada sistémica. Cuándo y cómo debemos actuar para mitigar otra gran crisis global”, también contó con la presencia de los ingenieros Eduardo Fracassi y Pablo Lucángeli Obes, representantes de Climate Interactive para Latinoamérica. Durante el encuentro, se buscó concientizar sobre el cambio climático a partir del juego con simuladores, un proyecto que buscan llevar a cada vez más instituciones y establecimientos.


“Si seguimos con la tendencia actual, lo más probable es que, hacia el año 2100, la temperatura media del planeta se haya incrementado en más de cuatro grados centígrados”, indicó David, antes de comenzar a modificar las variables del simulador, al recordar que, en el Acuerdo de París, se llegó a un arreglo: que el aumento de temperatura en la superficie del planeta no superase los dos grados.


Un dato: las últimas investigaciones sobre el cambio climático fueron volcadas a la iniciativa de Climate Interactive con el objetivo de llegar a resultados más reales. En ese contexto, los participantes del webinar comenzaron a “jugar”.



Variables y cifras que buscan llegar al corazón del ser humano


Para comenzar, Lucángeli mostró un gráfico del simulador en el que se podían visualizar las proyecciones: si no hay acciones que lo reviertan, el escenario es de crecientes emisiones con temperaturas de la superficie del planeta que aumentarían por encima de los cuatro grados centígrados. Ante esa realidad, los seres humanos no solo vamos a tener que pensar en mitigar el cambio climático, sino también en adaptarnos a las consecuencias, como, por ejemplo, incendios y fenómenos climáticos que generan miles de pérdidas.


“Cuanto más dilatemos esto, el esfuerzo se hace cada vez más lejano y de una forma exponencial. Debemos actuar ya. El mínimo cambio impacta en los efectos que puedan sentir el planeta y sus habitantes”, concluyó Lucángeli.


¿Qué pasa si empezamos a actuar desde este año y logramos reducir las emisiones al tres por ciento? El simulador fue claro: podríamos llegar al objetivo de los dos grados que plantean los científicos. En cambio, ¿qué pasaría si no hacemos nada y dilatamos el cambio? Hacia 2040, habremos acabado el presupuesto de carbono disponible y ni siquiera con una reducción total de las emisiones en un único año podríamos lograr los objetivos.


Tras analizar el contexto y el tiempo disponible para lograr la meta del Acuerdo de París, los expertos se enfocaron en las alternativas para concretar el objetivo. Por ejemplo, ante un escenario en el que el petróleo es la principal fuente de energía, ¿qué variables se pueden modificar para cambiar el modelo? Los asistentes al webinar eligieron limitar o fomentar determinadas acciones en materia energética (por ejemplo, mayores impuestos a las energías fósiles y fomento a las renovables), y probaron variables vinculadas al crecimiento poblacional y económico. “Hay que entender qué se apalanca a la hora de solucionar este tema, qué cosas ayudan más de lo que pensamos”, resaltó Lucángeli Obes, al tiempo que propuso “pensar globalmente y actuar localmente”.


“Si electrificamos el transporte, por ejemplo, se deja de consumir combustible, pero se utiliza electricidad, cuya matriz energética ya no es la que era antes. Incluso así, vemos que el esfuerzo no alcanza. Sigue costando desalentar el carbón, que es una energía relevante en la ecuación”, describió el representante de Climate Interactive al volcar la propuesta de uno de los asistentes al encuentro de Criteria. Asimismo, el ingeniero explicó los costos de cada alternativa según los datos arrojados por el simulador.


A su vez, Eduardo Fracassi intervino para proponer evaluar las consecuencias de prohibir nuevas centrales de energía fósil hacia el año 2050. ¿Qué datos arrojó el simulador? La utilización del carbono, gas y petróleo se redujo, y se logró alcanzar una temperatura de 1,8 grados y un destacable desarrollo de las energías renovables.


“Son costos económicos y sociales que hay que evaluar. El uso del simulador permite ver cómo cada alternativa modifica el escenario”, concluyó Lucángeli Obes.


Mirada sistémica


Para cerrar, el ingeniero David explicó que las simulaciones son el resultado de un movimiento global impulsado por el MIT y por Climate Interactive: “Al día de hoy, son más de 62.000 participantes en varios países que han pasado por este juego interactivo para concientizarnos y trabajar en medidas concretas para la acción climática”.


Para el experto, es fundamental tener una perspectiva sistémica de las acciones que llevamos adelante. “Todavía estamos a tiempo de evitar el peor de los futuros. Las energías eólica y solar están creciendo. Hay empresas que están invirtiendo en tecnología limpia. Los países y estados están asumiendo roles de liderazgo climático, y también la ciudadanía comienza a tener un rol más activo”, subrayó.


Para finalizar, el director ejecutivo de Criteria llamó a actuar para mejorar las cuestiones ambientales e instó a seguir de cerca los informes periódicos del Panel Intergubernamental de Cambio Climático para tomar conciencia sobre la gravedad de la situación.