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Vocación docente de una maestra rural
2019-09-11

“Amo con toda mi alma esta escuela”, Ana Wright es docente de la Escuela Provincial Nº 14, ubicada sobre la ruta N° 270



Ana Wright es docente de la Escuela Provincial Nº 14, ubicada sobre la ruta N° 270, a pocos kilómetros de la localidad chubutense de Sarmiento. Su vocación docente la llevó a trabajar en un establecimiento educativo rural. Nos cuenta cuáles son los desafíos de estas aulas.

Sarmiento se encuentra en la provincia de Chubut, a 156 km de la ciudad portuaria de Comodoro Rivadavia. Con aproximadamente 18.000 habitantes, esta localidad se encuentra en un valle cuyo paisaje irrumpe con la tradicional estepa de la meseta patagónica.  Un dato clave: una de las unidades del Ejército Argentino que tiene asiento en esta localidad, el Regimiento de Infantería 25, estuvo a cargo de recuperar las Islas Malvinas durante la denominada Operación Rosario, el 2 de abril de 1982.

A 15 kilómetros del centro urbano, sobre la ruta provincial Nº 270, se encuentra la Escuela Nº 14, también conocida como Pío Pío.

Este año la escuela debió haber celebrado su 70 aniversario pero, a nivel educativo, la provincia no está pasando por el mejor momento y el acto debió ser suspendido. Los docentes no están cobrando sus sueldos y, si lo hacen, es fuera de término.

En ese contexto, hablamos con Ana Wright, directora suplente y docente que eligió ejercer su vocación desde las aulas de este establecimiento rural y que, pese a la difícil situación que atraviesa la provincia de Chubut, reivindica su amor por su escuela.

¿Por qué la escuela se llama Pío Pío?

Nuestra escuela no tiene nombre, se llama así porque en los alrededores se encontraba un criadero de pollos con ese nombre. De ahí que nuestra escuela se llame Pío Pío.

¿Cómo comenzaste a dar clases en la 14?

Yo nací en Sarmiento. Después de terminar el secundario, con mucho esfuerzo mis padres me mandaron a estudiar a Comodoro Rivadavia, a 150 km de mi ciudad. De regreso, en 1994, comencé a trabajar como maestra agropecuaria. Recién en 1997 comencé a trabajar en la Escuela Pío Pío.

¿Cómo es la escuela?

Cuando comencé, en las aulas había grados agrupados. Solo éramos tres maestras.

Hoy ya no hay cursos agrupados.

En la actualidad son 134 alumnos de los cuales alrededor de 20 pertenecen al nivel inicial.

Los chicos provienen de las chacras de la zona, aunque también asisten algunos de los barrios de Sarmiento. Son chicos de clase media baja con bastantes necesidades.  Allí los chicos desayunan y almuerzan. Al ser de jornada completa, los alumnos tienen además horas especiales y talleres. Tenemos, por ejemplo, un taller de ciencia. El año pasado teníamos animales en el marco de un proyecto de producción, tuvimos chanchitos, vacas y terneros.

La escuela cuenta con nivel inicial y primario. En una misma salita están agrupados los nenes de cuatro y de cinco años. Luego, tenemos el nivel primario: de primero a sexto grado.

¿Te hubiera gustado trabajar en una escuela de la ciudad?

Nunca trabajé en otra escuela. Amo a la 14 con toda mi alma; es parte de mi familia. Tengo 25 años de carrera y, sinceramente, desde que ingresé a la Pío Pío no me fui más. Fui maestra de apoyo, luego maestra secretaria y ahora soy directora suplente.

Todo lo que sé lo aprendí en esa escuela.

Debes ser muy importante en la vida de los alumnos de la 14…

Hoy tengo hijos de alumnos que han asistido a esta escuela. También hay gente grande que me saluda y me dice “hola seño”, por ahí mi memoria es medio floja y me lo tienen que recordar: “seño, yo soy tal persona”.

Cuando veo a los chicos convertidos en papas yo pienso “que vieja que estoy”. Me quedan seis años de actividad y creo que me voy a jubilar ahí. Si bien hace dos años estoy trabajando en una escuela del nivel primario para adultos, mi carrera docente la quiero terminar en la Pío Pío.

¿Cómo es un día en la escuela Pío Pío?

El recorrido del colectivo comienza a las 8 de la mañana. A esa hora tenemos que estar en las paradas de colectivo. En invierno esperarlo es muy bravo, hace mucho frío y la temperatura alcanza los 6 grados bajo cero y, al ser un pueblo chico, no hay muchas garitas.

Llegamos a la escuela alrededor de las 8.30, formamos y luego, cada cual se dirige a su aula.

A las 10, desayunamos en un salón de usos múltiples. Los chicos no se sientan en las mesas divididos por grado sino que se mezclan. En una misa mesa, además de un docente, hay niños desde el nivel inicial hasta sexto grado El niño más grande es el jefe de mesa, ayuda a servir y a cortarle la comida a los más pequeños.

Más tarde siguen las clases hasta las 11.30, que es el horario del almuerzo. Seguidamente se hace un recreo largo.

Luego del mediodía, empiezan los talleres, horas especiales y horas cátedra. Tenemos clases de inglés, de agropecuaria, música y educación física. En el área de agropecuaria contamos con un invernáculo, donde este año los chicos hicieron un proyecto de plantación de ajo. Hemos tenido varios cultivos.

A las 15.30, salimos de la escuela y llegamos a nuestros hogares alrededor de las 16.

¿Qué significa para vos dar clases en la escuela 14?

Es una escuela muy familiar, uno se adapta y le toma cariño muy rápido. Ahora estamos en la era tecnológica y son los chicos quienes nos enseñan muchas cosas.

Por otro lado, tenemos muchos chicos en riesgo, a ellos uno los apapacha más. Pasan por situaciones de violencia, falta de recursos y algunos están muy solos. Las situaciones son muy diversas y, más allá del rol de docente, uno se adapta a otros roles. Nos acercamos a sus casas para ver cómo están, ayudamos a sus familias con dinero de nuestros bolsillos y, si tenemos que hacer alguna denuncia, la hacemos.

Tengo 25 años de carrera y me han pasado muchísimas cosas lindas y muchísimas cosas tristes. Hemos reído y hemos llorado en la escuela.

He tenido un millón de momentos lindos: siempre es muy emocionante darme vuelta y ver que son ex alumnos los que traen a sus hijos y que ellos me digan “hola seño cómo andas”.

También atravesamos situaciones muy tristes como el fallecimiento de alumnos. Eso es lo más doloroso. Por violencia, enfermedades y uno victima de un incendio. Muy triste.

Tengo compañeras que están conmigo desde que empecé a trabajar. Yo las siento como parte de la familia, siento que las conozco desde siempre.

Yo no sé si es por la cantidad de años que estoy, pero yo la siento mí escuela. Yo todo lo que sé lo aprendí en la 14. Y cada día sigo aprendiendo un poquito más.

¿Cómo vivís la situación que atraviesa la provincia en lo que respecta a educación?

Hace dos meses que los chicos no van a clase, es una situación muy preocupante.

Yo cobré el mes de julio a fines de agosto, estuve casi dos meses sin cobrar. No sabemos cómo va a seguir.

Tengo dos posturas. Como docente, yo trabajo y necesito cobrar mi sueldo. Tengo dos hijas que mantener.

Luego, tengo una postura como mamá. Me preocupa que hace dos meses que los chicos no tienen clases. A mi hija yo la hago practicar en casa. Otras familias pueden enviar a sus hijos a clases particulares, pero hay muchas otras que no lo pueden hacer. Es muy preocupante.