Cómo el mundo puede salvarse y revertir el cambio climático
2019-12-21

El mismo día en que se terminaba la Cumbre por el Cambio Climático (la COP25) que se realizó en Madrid, en Argentina, un grupo de líderes en la temática habló sobre necesidad de la toma de conciencia, habló sobre lo importante que fueron los últimos meses para poder profundizar sobre el tema y plantearon una pregunta que interpela a todos: ¿se puede revertir el impacto del cambio climático?


Los expositores del encuentro, que tuvo lugar en la Universidad del CEMA, fueron los primeros egresados de la Diplomatura en Seguridad Humana para el Desarrollo Sostenible –dictada por la Fundación Criteria–, plantearon diferentes puntos referidos a la sostenibilidad e hicieron referencia al compromiso que deben adoptar los diferentes actores políticos y económicos para revertir este problema.


Economías verdes


Patricia Castro y Nicolás Pietrantueno, dos de los oradores, basaron su presentación en las finanzas sostenibles. Es que la sostenibilidad otorga una serie de beneficios para la banca, tales como reducción de costos, disminuir riesgos, mejorar la imagen positiva (tanto interna como externa) de las compañías, lograr afinidad con los clientes y facilitar el acceso a las líneas de fondeo internacionales.

En sintonía con la línea financiera expresada por su par, Patricia Castro fue clara: “más allá de la cuestión de promover la difusión en el sistema financiero como posibilidad de negocio, hay que establecer estándares y métricas para medir los impactos. De esa manera, se puede evaluar qué beneficio se logra con cada peso o dólar de financiamiento con ese destino”.


Castro también hizo hincapié en el futuro: “No se puede estar pensando en innovación social en un ecosistema si no se piensa en las nuevas generaciones. Lo que hoy nosotros pensamos como solución, tal vez, no lo sea de acá a 5 años”.


Belén Zermatten y Patricio Fernández Funes, integrantes de PWC Argentina y participantes del encuentro, se enfocaron en la transición hacia economías bajas en carbono, un aspecto clave para cumplir con los objetivos del Acuerdo de París. ¿El motivo? En el año 2018, hubo un crecimiento del 3,7% del PBI a nivel mundial y eso impactó –sin duda alguna– en clima del planeta.


Zermatten se refirió a uno de los últimos informes de la Consultora: “Aumentó el consumo de energía a nivel mundial en un 2,9% y ese porcentaje fue sustentado en un 69% por combustibles fósiles. En este sentido, tenemos un problema con relación a emisiones de dióxido de carbono que crecieron en un 2% a nivel global”, y aclaró que las economías renovables tienen un impacto cada vez mayor, aunque aún es bajo.


“Según el Acuerdo de París, el promedio de reducción de emisiones que se necesita a nivel global para cumplir con las metas que pusieron cada una de las naciones que adhieren es de un 3%. De acuerdo a los últimos resultados, se ha logrado una reducción 1,6%, lo cual está bastante por debajo del compromiso y eso es algo que nos tiene que hacer ruido a todos”, subrayó.


Por su parte, Fernández Funes explicó que en la región aún no hay leyes que obliguen a las empresas a mostrar información vinculada a esta temática, pero que mostrarla es un must para las compañías de primera línea: “Esta información les interesa a sus consumidores, a las comunidades locales, a los accionistas, y a la sociedad en general. Es la humanidad, como sociedad global, la que está cada vez más consciente de los riesgos a la continuidad de nuestra casa común y, una vez que tomas conciencia, no hay vuelta atrás al estado de ignorancia que traíamos. Esperamos que esta toma de conciencia ejerza la presión suficiente para que los gobernantes redefinan los objetivos de reducción”.


Tierra de contrastes


Esteban Ravaioli, miembro del Ejército Argentino, explicó que (en una ocasión que lo encontró en La Pampa) debió prestar apoyo durante un incendio forestal que arrasó con más de 1 millón de hectáreas. Finalmente, recordó que, el fuego fue apagado por una importante lluvia y que, de repente, la misma zona que llevaba dos meses amenazada por el incendio se encontraba bajo agua y que ese hecho fue algo que todavía tiene grabado a fuego. “El ejército, la policía, defensa civil, y los bomberos, trabajaron en conjunto y se logró una sinergia importante. Hay esperanza, si existen líderes que puedan trabajar para el desarrollo sostenible”, dijo.


Guadalupe Guerrero –del Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires– y Luciana Antolini –de Acumar­– hablaron sobre un proyecto que tiene lugar en Puerto Madero, el reducto porteño en dónde se mezclan las propiedades más exclusivas de la Ciudad de Buenos Aires y el barrio “Rodrigo Bueno”, en donde viven 1000 familias.


Luciana Antolini explicó que, de acuerdo a la evaluación integral de salud ambiental en zonas de riesgo que hizo Acumar el año pasado, aproximadamente el 45% de la población mayor a 25 años del barrio no tiene el secundario completo, mientras que cerca del 26% de los hogares cuentan con al menos un indicador de necesidades básicas insatisfechas: “Muchas personas no poseen acceso al agua potable y menos a una red cloacal. Además, el terreno es rellenado y, por lo tanto, el origen y la composición química del suelo requiere de una investigación por posible contaminación para las personas”.

Guadalupe Guerrero, por su parte, sostuvo que el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires decidió realizar una transformación en el lugar, urbanizando el barrio que, además, tiene de encontrarse lindero a la reserva ecológica de Costanera Sur, el área de mayor biodiversidad que tiene la ciudad.


El proyecto al que hicieron mención, no solo busca crear viviendas para las familias que viven allí sino que, también, apunta a generar medios que les aseguren los ingresos para que puedan pagarlas. “Hoy hay un patio gastronómico, un emprendimiento con food trucks que es atendido por emprendedores del barrio, y se está creando un vivero de plantas nativas liderado por mujeres del barrio. Allí, no solo van a vender plantas, sino que van a ayudar a regenerar todo ese espacio. Además, se instalarán locales para que los vecinos puedan vender sus emprendimientos y se busca utilizar el turismo como catalizador para generar desarrollo económico en la zona”, explicó Guerrero.


“Estamos esperanzadas porque creemos que el desarrollo sostenible es posible y que se puede trabajar con los vecinos en esta perspectiva ambiental. Es necesario que participen todos los actores”, cerró la integrante de la Dirección de Salud y Educación ambiental de ACUMAR.


El rol del sector privado y de las nuevas generaciones


Según Ban Ki Moon, el ex secretario general de la ONU, el empresariado es un socio vital para la concreción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En ese sentido, Jimena Seoane –del Grupo Advance– sostuvo que “las empresas pueden contribuir al cambio, por eso es vital que evalúen su impacto, establezcan metas ambiciosas y comuniquen de forma transparente sus resultados”.

En ese sentido, Seoane manifestó que cada vez son más las firmas que comienzan a comunicar sus logros en este tema. En la actualidad, no solo las grandes compañías adhieren a esta iniciativa, sino que también lo hacen las pequeñas empresas.


Mariano Augugliaro, publicista, se sumó a lo dicho por su compañera y remarcó la importancia de generar conciencia en las nuevas generaciones; por eso, su exposición giró en torno a una publicación destinada para los más pequeños para que ellos puedan conocer más sobre esto y que puedan comprender los ámbitos de aplicación: “Quise acercarme al público infantil porque ellos son los próximos líderes”.